header image
 

El figurante enajenado

Cruzando un extenso desierto, el sabio Kai llegó a una ciudad en la que florecían altos edificios. Mientras cruzaba la avenida Tropicana, un figurante que simulaba ser Elvis, lo agarró del cuello y poniéndole una navaja en la mejilla le preguntó:

-Venerable, usted que nunca miente, ¿no es verdad que soy el verdadero Elvis?

A lo que el Maestro respondió:

-Hay que ver lo que se parece a tí.

Y sin comprender del todo, el figurante se alejó en busca de otra opinión.

~ por 8 on Abril 7, 2008.

Los comentarios están cerrados